Garbanzos con chorizo y migas

En un fondo de despensa que se precie no debe faltar un tarro de garbanzos ya cocidos y un par de chorizos. Las legumbres son fuente de proteínas, hidratos, fibra, minerales…

Y si a esta receta de legumbres le sumanos ese cartón de huevos para un apuro, estás a un tris de preparar en menos de 10 minutos un plato para rechupetearte los dedos.

El pan de maíz es un bonus track que hará que te acuerdes de Lalinense cuando pruebes esta receta.

Ah, y aún te sobran 2 minutos!

Garbanzos con chorizo
Garbanzos con chorizo y migas

¿Qué necesitas?

1 tarro de garbanzos precocidos

1 chorizo velita de Embutidos Lalinense

1 trozo de pan de maíz

2 ajetes

1 huevo

Perejil, orégano

Vayamos por partes…

  1. Salteamos el chorizo cortado en rodajas junto con los garbanzos precocidos. Por cierto, no es necesario lavarlos, ya que contiene proteínas y ha absorvido el sabor de las legumbres.

2. Doramos el ajo en láminas, y enseguida salteamos con el pan de maíz desmigado.

3. Añadimos el perejil y orégano picados muy finos.

4. Freímos el huevo, cortamos la yema con un cortapasas y reservamos.

5. A continuación picamos la clara y se la añadimos a las migas.

6. Cortamos los ajetes en rodajas finas y planchamos uno entero a modo de decoración.

7. Colocamos los garbanzos y el chorizo Lalinense, espolvoreamos las migas y decoramos con la yema de huevo y los ajetes.


El truco del almendruco:

También puedes hacer un potaje de garbanzos con chorizo, si te apetece más un plato de cuchara.

La preparación es también es súper fácil : un sofrito con una cebolleta y un ajo, añadimos un par de zanahorias cortadas, salteamos 5 minutos, incorporamos el chorizo Lalinense y una pizca de pimentón, añadimos los garbanzos, cubrimos con agua y cuando empiece a hervir lo dejamos cocer unos 7 minutos. Dejamos reposar y servimos.

Ala!! una receta de regalo.

Codillo asado con salsa de mostaza y miel

Las recetas fáciles no tienen por qué ser platos sencillos realizados con alimentos básicos. Prueba de ello es este delicioso codillo asado con salsa de miel y mostaza. 

La verdad es que para cocinar un codillo correctamente no hace falta tener un ciclo de cocina, pero sí mucho tiempo, ya que esta especialidad de la cocina alemana necesita unas tres horas para estar listo… ¡y delicioso!

En Embutidos Lalinense sabemos que el tiempo es oro, así que hemos preparado nuestras piezas de codillo en envases individuales para que solo tengas que calentar y listo. 

Y, para darle un toque especial, apúntate la preparación de la receta con salsa de mostaza y miel. ¡Para chuparse los dedos!

Codillo asado

¿Qué necesitas?

1 codillo asado de Embutidos Lalinense

1 vaso de mostaza

½ vaso de vinagre

½ vaso de miel

½ cucharadita de sal

Vayamos por partes…

El éxito de una buena salsa de mostaza y miel está en combinar los tipos de ingredientes a tu gusto. Elegir la mostaza suave o más intensa, o la miel que más te guste es la máxima complicación de esta receta.

  1. Abre el envase del codillo y deja que “respire” mientras preparas la salsa.

2. En un recipiente, mezcla los ingredientes de la salsa removiendo para integrarlos bien.

3. Caliéntalos removiendo a fuego medio-bajo durante 5 minutos.

4. Incorpora el codillo y dale vueltas durante un par de minutos para que se empape bien de la salsa. Deja reposar un minuto más con el fuego apagado.

Resultado: Codillo con salsa de mostaza y miel para gente con poco tiempo.


El truco del almendruco:

Para que el codillo absorba el sabor de la salsa es mejor que lo calientes previamente para equilibrar las temperaturas de la carne y la mezcla de mostaza y miel.

Prueba con diferentes sabores de miel y de vinagre. Al ser un plato de carne puedes atreverte con un vinagre de vino tinto, mostaza a la antigua y miel de romero, que será una apuesta segura.

Aunque suene a tópico, un simple arroz blanco es el acompañamiento perfecto que dará más protagonismo aún a la combinación de carne de cerdo con miel y mostaza.

Chorizos al vino

Si hay algo típico en nuestra tierra son las tapas. Y la tapa de chorizos al vino es una de las más extendidas.

En libros de cocina, manuales y en Internet encontrarás infinidad de opciones para preparar una receta de chorizos al vino fácil y rápida.

La excelencia radica en la elección de la materia prima, porque una verdad incontestable es que con nuestros chorizos y esta receta no hay nada más sencillo bajo el sol que preparar este plato.

Chorizos al vino

¿Qué necesitas ?

1 ristra de chorizo extra Embutidos Lalinense

1 vaso de vino blanco

Vayamos por partes…

A no ser que te olvides los chorizos en la olla durante más tiempo del indicado, difícilmente puede salirte mal esta receta de chorizos al vino, así que no te despistes porque estarás mojando pan con esta deliciosa tapa en tan solo 10 minutos.

  1. Pincha los chorizos y colócalos en una olla (no olvides quitar la cuerda, que no es comestible).

2. Incorpora un vaso de vino blanco.

3. Cuece los chorizos con la olla tapada durante 10 minutos.

4. Ya.

Si te has despistado echando un vistazo en Facebook o Instagram, vuelve a leer la receta. Sino, tienes dos alternativas:

Opción A: Mete un chorizo en medio de dos trozos de pan. Siéntate (no es nada sano comer de pie).  Ahora… pruébalo. Impresionante, ¿verdad?

Opción B: Corta los chorizos en trozos. Mézclalos con la salsa para picar como tapa. Cómete uno antes de llevarlo a la mesa (o no te dejarán ni la prueba).

El truco del almendruco

Para gustos, colores, así que si lo que te gustan son los chorizos al vino crujientes solo tienes que darle una vuelta en la olla a fuego medio-bajo durante un minuto con media cucharada de AOVE antes de incorporar el vino.

Pero ten cuidado con pasarte con el fuego y el tiempo de salteado, que una receta fácil y sencilla puede convertir tu cocina en el Londres de la niebla de 1952.

Timbal de Lalinensa con grelos

La Lalinensa es a Lalín, lo que la hamburguesa es a Hamburgo, pero con dos ingredientes súper: lacón Duroc, por eso es más jugosita, y grelos.

Presta atención porque te vamos a enseñar, en menos de lo que vas a tardar en comértela, un nuevo concepto de hamburguesa con el que mantener una dieta saludable y disfrutar de lo mejor de nuestros sabores (y saberes).

Timbal de Lalinensa

¿Qué necesitas?

1 bandeja de lalinensa con grelos de Embutidos Lalinense

1 bote de grelos al natural o Larpeiro

1 bolsa de queso rallado o unos trozos de queso cremoso

AOVE (Aceite de Oliva Virgen Extra)

Vayamos por partes…

Olvida el concepto tradicional de hamburguesa, porque la lalinensa va a transportarte a una sensación única en un solo plato: tradición, sabor y modernidad.

  1. Precalienta el horno a 220º

2. Con una cucharada de AOVE (aceite de oliva virgen extra) dale una vuelta a fuego fuerte a los grelos en una sartén y ponlos de base en el plato.

3. Si tienes tiempo y ganas, con un aro de emplatado te puede quedar visualmente igual de fantástico que rico.

4. En la misma sartén, vuelta y vuelta a fuego medio-alto a la lalinensa. La idea es que tenga color, pero sin secarla. Con un par de minutos por cada lado es más que suficiente.

5. Colócala encima de los grelos salteados.

6. Pon queso encima de la lalinensa. Todo el que quieras, que para eso la vas a disfrutar tú.

7. Gratínalo en el horno 5 minutos… ¡y a disfrutar!

El truco del almendruco:

Si quieres darle un toque aún más innovador a este plato, escurre bien los grelos con un peso encima para que suelten todo el líquido.

En cuanto estén lo más secos posible, estíralos sobre una tabla de cortar y pícalos todo lo que puedas.

Saltéalos con bastante AOVE hasta que veas que son como hebras crujientes y emplátalos.

No solo están deliciosos, sino que tu plato quedará más original aún. Porque lo sencillo no está reñido con lo espectacular.

Plum cake de embutidos

Todos hemos recurrido a una bandeja de embutidos variada para una celebración sencilla o como entrante para un menú más completo. 

Es una opción muy socorrida, sana, sabrosa y que resuelve muchos encuentros de forma fácil. Pero típica. Más allá de decoraciones originales, cualquier bandeja de embutidos se limita a un sota, caballo, rey de productos donde no cabe mucha innovación.

¿O sí? 

En Embutidos Lalinense somos grandes amantes del embutido (¿te lo imaginabas?). Así que le hemos dado una vuelta a las elaboraciones con fiambres y embuchados para ofrecerte una receta original con embutido que te va a sorprender.

Plum cake de embutidos
Plum cake de embutidos

¿Qué necesitas?

½ cabecero de lomo duroc

¼ centro de jamón gran reserva Amancio

½ salchichón de velita  

1 chorizo extra

4 yogures naturales

4 vasos de yogur de harina

4 huevos

1 sobre de levadura

Azúcar y pimienta

Vayamos por partes…

No hay nada más cómodo que cocinar en el horno. Introduces el preparado, te dedicas a otras cosas, sacas el plato. Listo. 

Las recetas al horno son uno de los mejores recursos cuando no tienes mucho tiempo para cocinar. O muchas ganas, que esa es otra. 

En Embutidos Lalinense sabemos lo que es vivir a contrarreloj, por eso vamos a echarte un cable culinario explicándote paso a paso cómo preparar un pastel salado de embutidos de forma fácil:

  1. En un bol, introduce los yogures sin el suero, la harina, los huevos, la levadura y una pizca de azúcar y pimienta.

2. Mezcla los ingredientes y deja reposar a temperatura ambiente unos 20 minutos.

3. Mientras dejas que suba la masa, precalienta el horno a 200º y corta en lasquitas y trocitos el embutido

4. Introduce el embutido en la masa y vierte todo en un molde engrasado.

5. Hornea a 180º durante 40 minutos. 

Disfruta del aroma mientras se cocina. Es un anticipo, porque el sabor te va a encantar.

El truco del almendruco:

Para que el embutido no se vaya al fondo con el peso, una vez cortado pásalo por un poco de harina. De ese modo quedará más distribuido en la masa. 

Quiche de lacón con grelos

Seguro que ya has visto por algún sitio la receta de la pizza de lacón con grelos. Incluso habrás escuchado hablar (si no la has probado ya) de la empanada de lacón con grelos. ¿Cuál prefieres?

Si no tienes muy claro hacia dónde tirar o ambas recetas te parecen apetecibles, déjanos proponerte algo nuevo. La fusión definitiva entre la pizza y la empanada. La quiche de lacón con grelos.

Si en Embutidos Lalinense teníamos el corazón dividido, ahora nos hemos vuelto completamente locos. ¿Pizza, empanada o quiche? ¡No renuncies a nada! Apúntate a la cocina más deliciosa con nuestro trío lacogrelense. 

Toma nota de todo lo que te hace falta para preparar una deliciosa quiche de lacón con grelos, una fantástica receta que lo mismo te resuelve una comida caliente que te hace disfrutar de una cena fría.

Quiche de lacón con grelos

¿Qué necesitas?

1 laconcito cocido Duroc Batallé

1 bote de grelos al natural O Larpeiro

1 paquete pasta brisa

1 bola de queso mozzarella

1 brick de nata para cocinar de 200 ml

1 bolsa de queso mozzarella

3 huevos

Sal

Vayamos por partes…

Entre la elaboración de una deliciosa empanada de lacón con grelos y el arte de decorar una pizza con los mismos ingredientes hay un punto intermedio.

Si no estás disfrutando de una sabrosa receta de quiche de lacón con grelos porque crees que es muy complicada, ya te vamos contando nosotros que no. ¡Es sencillísima!

Te lo demostramos:

  1. Corta el laconcito en taquitos pequeños o en lascas, al gusto.

2. Escurre bien los grelos.

3. Ve precalentando el horno a 180º

4. En un bol, mezcla los huevos, la nata para cocinar, la mozzarella cortada en trocitos pequeños, los grelos y una pizca de sal.

5. Coloca la pasta brisa en un recipiente redondo y bajo apto para horno (uno de silicona va fenomenal).

6. Vierte la mezcla sobre la pasta y añade por encima dos puñados de queso mozzarella rallado. Incorpora el lacón al gusto.

7. Hornea a 180º unos 20-30 minutos a media altura (ve mirando de vez en cuando para que no se te queme). 

El truco del almendruco:

Para darle un extra de sabor a tu quiche de lacón con grelos, añade un poco de nuez moscada con la sal y una puntita de pimienta molida. La combinación de sabores es deliciosa.

Y si quieres hacer un tentempié fresquito para la hora de cenar, añade una manzana cortada en taquitos cuando incorpores el lacón. La mezcla te va a sorprender.

Tapa de oreja guisada

Dicen que la oreja de cerdo es como la ópera. O te encanta o la odias. ERROR. 

En Embutidos Lalinense estamos seguras de que eso lo dijo alguien que no sabe cocinar una deliciosa oreja de cerdo guisada para chuparse los dedos.

Y por si tú tampoco sabes hacerlo pero quieres darle una oportunidad a este singular representante gastronómico de Galicia, aquí te dejamos (cortesía de la casa, majetes que somos) una receta fácil y rápida de oreja de cerdo guisada.

Si has llegado a casa con el tiempo justo de preparar algo de comer, tienes una comida o cena con amigos y te apetece preparar algo para picar antes del plato principal, esta es tu receta. 

Pon el cronómetro que esto va a ir rapidito.

Tapa de oreja guisada

¿Qué necesitas?

1 paquete de oreja cocida de Embutidos Lalinense

½ vaso de vino blanco

½ cebolla

½ pimiento verde

2 tomates

AOVE (Aceite de Oliva Virgen Extra), azúcar  y sal

Vayamos por partes…

La gelatina de la oreja de cerdo le dará una consistencia especial a la salsa del guiso que hará que te quieras chupar los dedos. Ya damos por hecho que el plato lo vas a rebañar, deja algo para los demás.

Afila cuchillos y que empiece la fiesta.

  1. Pica las verduras.

2. Saltea las verduras en un poco de AOVE a fuego medio.

3. Rectifica el saltado con una pizca de sal y de azúcar y tritura todo hasta ligar una salsa.

4. Corta la oreja en lonchas gordas y luego trocéalas en tiras al gusto.

5. Saltea la oreja da fuego fuerte durante 2 minutos (remueve, que se quema)

6. Incorpora el vino y deja reducir a fuego fuerte. ¿Ves la gelatina de la oreja cremosa en combinación con el vino? Es el momento de incorporar la salsa. 

7. Dejar 2 minutos a fuego bajo con la tapa puesta.

8. Corta pan. Con una cucharilla, coje un poco del guiso y mételo en medio del pan. Pruébalo.

9. ESPECTACULAR, ¿verdad?. De nada.

El truco del almendruco:

La oreja guisada derretirá la gelatina al cocinarla, así que no dejes de remover mientras la salteas o hará una costra imposible de deshacer, a no ser que quieras una torta de oreja guisada, que entonces esa es la versión correcta.

Si tienes poco tiempo o no se te da bien eso de las salsas, siempre puedes comprar un bote de salsa con verduras o pisto en el supermercado. Tendrás una receta lista en solo 5 minutos y nadie se va a enterar (recuerda tirar el bote al contenedor adecuado y taparlo para que no se vea).

Plato completo 

La tapa de oreja es un picoteo fácil y delicioso que puedes usar como aperitivo o como plato principal. Para darle más consistencia solo añade un poco de arroz o unas patatas cocidas y tendrás un menú completo, sano ¡y barato!

Risotto de chorizo criollo

Vale para todo. Como acompañamiento y como plato principal. El arroz no solo es el cereal más consumido en el mundo, sino que es el alimento más versátil de nuestra cocina. 

En España ya es un tópico eso de asociar el arroz con la paella. Al igual que lo es pensar en el criollo para una buena barbacoa.

Y si algo nos simboliza a Embutidos Lalinense es la apuesta por lo tradicional, pero nos apasiona versionar recetas y descubrirte platos deliciosos con los que sorprender a tu familia y amigos.

Risotto de chorizo criollo


¿Qué necesitas?

Así que ahí va nuestra propuesta de hoy: receta fácil de risotto con criollos. Te sorprenderá lo sencillo que es disfrutar de este singular plato italiano con el sabor de los mejores productos de nuestra marca.

1 bandeja de chorizo criollo fresco de Embutidos Lalinense

1 paquete de arroz arborio

1 litro de caldo de verduras

1 cuña de queso parmigiano reggiano

Vayamos por partes…

El risotto de chapiñones es una de las míticas recetas de arroz italianas con las que todos nos chupamos los dedos. Un arroz cremoso y sabroso que no deja indiferente a nadie. 

Aunque su preparación es muy diferente a cualquier otro plato de arroz, basta con elegir el producto adecuado y seguir unos sencillos pasos para preparar una increíble receta de risotto de chorizo criollo fácil.

  1. Haz un corte a la piel de los criollos y retírala. Corta el criollo en trocitos.

2. Calienta el caldo de verduras y déjalo que mantenga la temperatura a fuego bajo.

3. Pon una cucharada generosa de mantequilla a calentar en una olla amplia. Incorpora los criollos y saltea a fuego medio-alto hasta que estén sueltos.

4. Añade el arroz y dale un par de vueltas para que se mezcle con los criollos.

5. Echa 3 cucharones de caldo de verduras sobre el arroz y remueve constantemente a fuego medio-bajo.

6. Antes de que el arroz se seque por completo, añade otra cucharada de caldo de verduras caliente y sigue removiendo

7. Cada vez que el arroz empieza a secarse, añade una cucharada y remueve. Repite el proceso hasta que quede sólo una cucharada de caldo. En unos 15-20 minutos deberías tener el risotto a punto para el último paso.

8. Ralla el queso sobre el arroz y ve removiendo según lo incorporas. Asegúrate de tener el fuego bajo para que no se queme. (Puedes hacerlo más sencillo si compras el queso rallado o en polvo).

9. Añade una última cucharada generosa de caldo para hidratar el queso en la mezcla y sirve inmediatamente. 

El truco del almendruco:

La receta tradicional de risotto incorpora una cebolleta picada salteada como primer paso, pero no es condición sine qua non para preparar un delicioso risotto de criollos. Así que añádela o no a tu gusto en la elaboración.

La particularidad del risotto es ese resultado cremoso. Para conseguir disfrutarlo es necesario respetar dos máximas:

  1. Hay que remover el arroz constantemente mientras se prepara el risotto.
  2. Los comensales deben esperar por el risotto, no el risotto por los comensales. De lo contrario, comeréis una masa compacta de arroz. Increíblemente sabrosa, eso sí, pero compacta. 

La última cucharada de caldo no es obligatoria, pero te permitirá mantener el arroz más suelto hasta servirlo y ayudará a hidratar el queso para que suelte todo su sabor.

Zorza con puré de patata

Los platos más deliciosos no tienen por qué ser los más elaborados, sino aquellos que sacan el máximo partido a los alimentos.

Un ejemplo es nuestra receta de hoy: dos sabores tradicionales que podrás cocinar de forma rápida y fácil siguiendo unos sencillos pasos.

Zorza con puré de patatas

¿Qué necesitas?

1 bandeja de zorza de Embutidos Lalinense

1 kilo de patatas

1 vaso de leche

Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE)

Sal

Vayamos por partes…

Aunque se trata de un plato sencillo, puede parecer que su elaboración requiere de muchos pasos, pero nada más lejos de la realidad. 

  1. Cuece las patatas con piel durante 30 minutos (aproximadamente. Previamente has de lavarlas)

2. Pela las patatas mientras están calientes y machácalas con un tenedor, un pasapuré o un chino. 

3. Añade el vaso de leche, una pizca de sal y 5 cucharadas soperas de AOVE

4. Fríe la zorza en una sartén a fuego medio sin dejar de remover (para esto no necesitarás más aceite) 

5. Monta el plato a tu gusto. 

El truco del almendruco:

Si no tienes aro de emplatado y quieres hacer una composición bonita de la receta, usa un cuenco o un bol de desayuno: úntalo en aceite para poder desmoldarlo bien, introduce la zorza llenar dos tercios del recipiente y completa con el puré de patata.

Dale la vuelta sobre un plato y ¡voilá! Un plato delicioso con un emplatado muy original.

Para darle un toque más sabroso al puré de patatas, cambia el AOVE por 3 cucharadas de mantequilla  e incorpora una mezcla de pimientas ralladas o comino a tu gusto.

Ensalada de lacón con higos y queso

Te vamos a contar un secreto: hay vida más allá del lacón con grelos. Y más aún. Hay platos de lacón que se preparan en frío y sin necesidad de horno, sartén o cazuela. ¡Sorpresa!

Para esos días más calurosos o en los que no te apetece complicarte la vida en los fogones, nada mejor que una saludable y fresca receta de ensalada de lacón curado cocido con higos y queso.

Para una cena rápida o como entrante para un menú especial, nuestra propuesta más fresca del año es una combinación de sabores de la tierra que te encantará.

Ensalada de lacón con higos

¿Qué necesitas?

1 lacón curado cocido de Embutidos Lalinense

1 paquete de rúcula y canónigos

Queso en tacos

1 puñado de higos o brevas

Vayamos por partes…

Sorprendentemente, el lacón no es uno de los habituales en las recetas de ensaladas, lo que nos parece francamente injusto. Si el jamón es uno de los grandes protagonistas en este tipo de preparaciones, ¿por qué no un entrante con uno de nuestros lacones?

Apúntate a la versión más gallega de la típica ensalada dulce y salada preparando nuestra mezcla de rúcula y canónigos con lacón, higos y queso.

  1. Haz una base con la rúcula y los canónigos en una fuente o un plato hondo.
  2. Corta el lacón curado cocido en lascas finas para disfrutar mejor de su sabor e incorpóralas a la mezcla de verduras.
  3. Añade queso cortado en tacos.
  4. Decora la ensalada con higos o brevas cortados al gusto. No es un adorno, los vas a comer, así que haz trozos que puedas meter cómodamente en la boca además de piezas más grandes para un efecto visual más bonito.
  5. Aliña al gusto. (Prueba con una crema de vinagre balsámico de frutos rojos, aceite aromatizado con romero y sal en escamas, le dará un toque chic maravilloso a tu ensalada).

El truco del almendruco:

Hay muchísimas opciones para preparar ensaladas deliciosas y no todas incorporan hortalizas como la lechuga, la rúcula o los canónigos.

Si has elegido disfrutar de una cena saludable con nuestra receta de ensalada de lacón cocido con higos y queso te recomendamos decantarte por la rúcula o los canónigos. O ambos.

Aunque cada persona es un mundo, la lechuga tiende a ralentizar la digestión y resultar un poco pesada para los menús de la cena, a diferencia de los otros dos. Además, el tándem entre la suavidad del canónigo y el sabor intenso de la rúcula aportarán un equilibrado maridaje que potenciará el sabor de una ensalada deliciosa.