Codillo asado con salsa de mostaza y miel

Las recetas fáciles no tienen por qué ser platos sencillos realizados con alimentos básicos. Prueba de ello es este delicioso codillo asado con salsa de miel y mostaza. 

La verdad es que para cocinar un codillo correctamente no hace falta tener un ciclo de cocina, pero sí mucho tiempo, ya que esta especialidad de la cocina alemana necesita unas tres horas para estar listo… ¡y delicioso!

En Embutidos Lalinense sabemos que el tiempo es oro, así que hemos preparado nuestras piezas de codillo en envases individuales para que solo tengas que calentar y listo. 

Y, para darle un toque especial, apúntate la preparación de la receta con salsa de mostaza y miel. ¡Para chuparse los dedos!

Codillo asado

¿Qué necesitas?

1 codillo asado de Embutidos Lalinense

1 vaso de mostaza

½ vaso de vinagre

½ vaso de miel

½ cucharadita de sal

Vayamos por partes…

El éxito de una buena salsa de mostaza y miel está en combinar los tipos de ingredientes a tu gusto. Elegir la mostaza suave o más intensa, o la miel que más te guste es la máxima complicación de esta receta.

  1. Abre el envase del codillo y deja que “respire” mientras preparas la salsa.

2. En un recipiente, mezcla los ingredientes de la salsa removiendo para integrarlos bien.

3. Caliéntalos removiendo a fuego medio-bajo durante 5 minutos.

4. Incorpora el codillo y dale vueltas durante un par de minutos para que se empape bien de la salsa. Deja reposar un minuto más con el fuego apagado.

Resultado: Codillo con salsa de mostaza y miel para gente con poco tiempo.


El truco del almendruco:

Para que el codillo absorba el sabor de la salsa es mejor que lo calientes previamente para equilibrar las temperaturas de la carne y la mezcla de mostaza y miel.

Prueba con diferentes sabores de miel y de vinagre. Al ser un plato de carne puedes atreverte con un vinagre de vino tinto, mostaza a la antigua y miel de romero, que será una apuesta segura.

Aunque suene a tópico, un simple arroz blanco es el acompañamiento perfecto que dará más protagonismo aún a la combinación de carne de cerdo con miel y mostaza.

Plum cake de embutidos

Todos hemos recurrido a una bandeja de embutidos variada para una celebración sencilla o como entrante para un menú más completo. 

Es una opción muy socorrida, sana, sabrosa y que resuelve muchos encuentros de forma fácil. Pero típica. Más allá de decoraciones originales, cualquier bandeja de embutidos se limita a un sota, caballo, rey de productos donde no cabe mucha innovación.

¿O sí? 

En Embutidos Lalinense somos grandes amantes del embutido (¿te lo imaginabas?). Así que le hemos dado una vuelta a las elaboraciones con fiambres y embuchados para ofrecerte una receta original con embutido que te va a sorprender.

Plum cake de embutidos
Plum cake de embutidos

¿Qué necesitas?

½ cabecero de lomo duroc

¼ centro de jamón gran reserva Amancio

½ salchichón de velita  

1 chorizo extra

4 yogures naturales

4 vasos de yogur de harina

4 huevos

1 sobre de levadura

Azúcar y pimienta

Vayamos por partes…

No hay nada más cómodo que cocinar en el horno. Introduces el preparado, te dedicas a otras cosas, sacas el plato. Listo. 

Las recetas al horno son uno de los mejores recursos cuando no tienes mucho tiempo para cocinar. O muchas ganas, que esa es otra. 

En Embutidos Lalinense sabemos lo que es vivir a contrarreloj, por eso vamos a echarte un cable culinario explicándote paso a paso cómo preparar un pastel salado de embutidos de forma fácil:

  1. En un bol, introduce los yogures sin el suero, la harina, los huevos, la levadura y una pizca de azúcar y pimienta.

2. Mezcla los ingredientes y deja reposar a temperatura ambiente unos 20 minutos.

3. Mientras dejas que suba la masa, precalienta el horno a 200º y corta en lasquitas y trocitos el embutido

4. Introduce el embutido en la masa y vierte todo en un molde engrasado.

5. Hornea a 180º durante 40 minutos. 

Disfruta del aroma mientras se cocina. Es un anticipo, porque el sabor te va a encantar.

El truco del almendruco:

Para que el embutido no se vaya al fondo con el peso, una vez cortado pásalo por un poco de harina. De ese modo quedará más distribuido en la masa. 

Ensalada de lacón con higos y queso

Te vamos a contar un secreto: hay vida más allá del lacón con grelos. Y más aún. Hay platos de lacón que se preparan en frío y sin necesidad de horno, sartén o cazuela. ¡Sorpresa!

Para esos días más calurosos o en los que no te apetece complicarte la vida en los fogones, nada mejor que una saludable y fresca receta de ensalada de lacón curado cocido con higos y queso.

Para una cena rápida o como entrante para un menú especial, nuestra propuesta más fresca del año es una combinación de sabores de la tierra que te encantará.

Ensalada de lacón con higos

¿Qué necesitas?

1 lacón curado cocido de Embutidos Lalinense

1 paquete de rúcula y canónigos

Queso en tacos

1 puñado de higos o brevas

Vayamos por partes…

Sorprendentemente, el lacón no es uno de los habituales en las recetas de ensaladas, lo que nos parece francamente injusto. Si el jamón es uno de los grandes protagonistas en este tipo de preparaciones, ¿por qué no un entrante con uno de nuestros lacones?

Apúntate a la versión más gallega de la típica ensalada dulce y salada preparando nuestra mezcla de rúcula y canónigos con lacón, higos y queso.

  1. Haz una base con la rúcula y los canónigos en una fuente o un plato hondo.
  2. Corta el lacón curado cocido en lascas finas para disfrutar mejor de su sabor e incorpóralas a la mezcla de verduras.
  3. Añade queso cortado en tacos.
  4. Decora la ensalada con higos o brevas cortados al gusto. No es un adorno, los vas a comer, así que haz trozos que puedas meter cómodamente en la boca además de piezas más grandes para un efecto visual más bonito.
  5. Aliña al gusto. (Prueba con una crema de vinagre balsámico de frutos rojos, aceite aromatizado con romero y sal en escamas, le dará un toque chic maravilloso a tu ensalada).

El truco del almendruco:

Hay muchísimas opciones para preparar ensaladas deliciosas y no todas incorporan hortalizas como la lechuga, la rúcula o los canónigos.

Si has elegido disfrutar de una cena saludable con nuestra receta de ensalada de lacón cocido con higos y queso te recomendamos decantarte por la rúcula o los canónigos. O ambos.

Aunque cada persona es un mundo, la lechuga tiende a ralentizar la digestión y resultar un poco pesada para los menús de la cena, a diferencia de los otros dos. Además, el tándem entre la suavidad del canónigo y el sabor intenso de la rúcula aportarán un equilibrado maridaje que potenciará el sabor de una ensalada deliciosa.