Risotto de chorizo criollo

Vale para todo. Como acompañamiento y como plato principal. El arroz no solo es el cereal más consumido en el mundo, sino que es el alimento más versátil de nuestra cocina. 

En España ya es un tópico eso de asociar el arroz con la paella. Al igual que lo es pensar en el criollo para una buena barbacoa.

Y si algo nos simboliza a Embutidos Lalinense es la apuesta por lo tradicional, pero nos apasiona versionar recetas y descubrirte platos deliciosos con los que sorprender a tu familia y amigos.

Risotto de chorizo criollo


¿Qué necesitas?

Así que ahí va nuestra propuesta de hoy: receta fácil de risotto con criollos. Te sorprenderá lo sencillo que es disfrutar de este singular plato italiano con el sabor de los mejores productos de nuestra marca.

1 bandeja de chorizo criollo fresco de Embutidos Lalinense

1 paquete de arroz arborio

1 litro de caldo de verduras

1 cuña de queso parmigiano reggiano

Vayamos por partes…

El risotto de chapiñones es una de las míticas recetas de arroz italianas con las que todos nos chupamos los dedos. Un arroz cremoso y sabroso que no deja indiferente a nadie. 

Aunque su preparación es muy diferente a cualquier otro plato de arroz, basta con elegir el producto adecuado y seguir unos sencillos pasos para preparar una increíble receta de risotto de chorizo criollo fácil.

  1. Haz un corte a la piel de los criollos y retírala. Corta el criollo en trocitos.

2. Calienta el caldo de verduras y déjalo que mantenga la temperatura a fuego bajo.

3. Pon una cucharada generosa de mantequilla a calentar en una olla amplia. Incorpora los criollos y saltea a fuego medio-alto hasta que estén sueltos.

4. Añade el arroz y dale un par de vueltas para que se mezcle con los criollos.

5. Echa 3 cucharones de caldo de verduras sobre el arroz y remueve constantemente a fuego medio-bajo.

6. Antes de que el arroz se seque por completo, añade otra cucharada de caldo de verduras caliente y sigue removiendo

7. Cada vez que el arroz empieza a secarse, añade una cucharada y remueve. Repite el proceso hasta que quede sólo una cucharada de caldo. En unos 15-20 minutos deberías tener el risotto a punto para el último paso.

8. Ralla el queso sobre el arroz y ve removiendo según lo incorporas. Asegúrate de tener el fuego bajo para que no se queme. (Puedes hacerlo más sencillo si compras el queso rallado o en polvo).

9. Añade una última cucharada generosa de caldo para hidratar el queso en la mezcla y sirve inmediatamente. 

El truco del almendruco:

La receta tradicional de risotto incorpora una cebolleta picada salteada como primer paso, pero no es condición sine qua non para preparar un delicioso risotto de criollos. Así que añádela o no a tu gusto en la elaboración.

La particularidad del risotto es ese resultado cremoso. Para conseguir disfrutarlo es necesario respetar dos máximas:

  1. Hay que remover el arroz constantemente mientras se prepara el risotto.
  2. Los comensales deben esperar por el risotto, no el risotto por los comensales. De lo contrario, comeréis una masa compacta de arroz. Increíblemente sabrosa, eso sí, pero compacta. 

La última cucharada de caldo no es obligatoria, pero te permitirá mantener el arroz más suelto hasta servirlo y ayudará a hidratar el queso para que suelte todo su sabor.

Ensalada de lacón con higos y queso

Te vamos a contar un secreto: hay vida más allá del lacón con grelos. Y más aún. Hay platos de lacón que se preparan en frío y sin necesidad de horno, sartén o cazuela. ¡Sorpresa!

Para esos días más calurosos o en los que no te apetece complicarte la vida en los fogones, nada mejor que una saludable y fresca receta de ensalada de lacón curado cocido con higos y queso.

Para una cena rápida o como entrante para un menú especial, nuestra propuesta más fresca del año es una combinación de sabores de la tierra que te encantará.

Ensalada de lacón con higos

¿Qué necesitas?

1 lacón curado cocido de Embutidos Lalinense

1 paquete de rúcula y canónigos

Queso en tacos

1 puñado de higos o brevas

Vayamos por partes…

Sorprendentemente, el lacón no es uno de los habituales en las recetas de ensaladas, lo que nos parece francamente injusto. Si el jamón es uno de los grandes protagonistas en este tipo de preparaciones, ¿por qué no un entrante con uno de nuestros lacones?

Apúntate a la versión más gallega de la típica ensalada dulce y salada preparando nuestra mezcla de rúcula y canónigos con lacón, higos y queso.

  1. Haz una base con la rúcula y los canónigos en una fuente o un plato hondo.
  2. Corta el lacón curado cocido en lascas finas para disfrutar mejor de su sabor e incorpóralas a la mezcla de verduras.
  3. Añade queso cortado en tacos.
  4. Decora la ensalada con higos o brevas cortados al gusto. No es un adorno, los vas a comer, así que haz trozos que puedas meter cómodamente en la boca además de piezas más grandes para un efecto visual más bonito.
  5. Aliña al gusto. (Prueba con una crema de vinagre balsámico de frutos rojos, aceite aromatizado con romero y sal en escamas, le dará un toque chic maravilloso a tu ensalada).

El truco del almendruco:

Hay muchísimas opciones para preparar ensaladas deliciosas y no todas incorporan hortalizas como la lechuga, la rúcula o los canónigos.

Si has elegido disfrutar de una cena saludable con nuestra receta de ensalada de lacón cocido con higos y queso te recomendamos decantarte por la rúcula o los canónigos. O ambos.

Aunque cada persona es un mundo, la lechuga tiende a ralentizar la digestión y resultar un poco pesada para los menús de la cena, a diferencia de los otros dos. Además, el tándem entre la suavidad del canónigo y el sabor intenso de la rúcula aportarán un equilibrado maridaje que potenciará el sabor de una ensalada deliciosa.

Zorza con puré de patata

Los platos más deliciosos no tienen por qué ser los más elaborados, sino aquellos que sacan el máximo partido a los alimentos. La combinación de la intensidad de la zorza con la suavidad del puré de patata es una combinación ganadora.

Un ejemplo es nuestra receta de hoy: dos sabores tradicionales que podrás cocinar de forma rápida y fácil siguiendo unos sencillos pasos.

Zorza con puré de patatas

¿Qué necesitas?

1 bandeja de zorza de Embutidos Lalinense

1 kilo de patatas

1 vaso de leche

Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE)

Sal

Vayamos por partes…

Aunque se trata de un plato sencillo, puede parecer que su elaboración requiere de muchos pasos, pero nada más lejos de la realidad. 

  1. Cuece las patatas con piel durante 30 minutos (aproximadamente. Previamente has de lavarlas)

2. Pela las patatas mientras están calientes y machácalas con un tenedor, un pasapuré o un chino. 

3. Añade el vaso de leche, una pizca de sal y 5 cucharadas soperas de AOVE

4. Fríe la zorza en una sartén a fuego medio sin dejar de remover (para esto no necesitarás más aceite) 

5. Monta el plato a tu gusto. 

El truco del almendruco:

Si no tienes aro de emplatado y quieres hacer una composición bonita de la receta, usa un cuenco o un bol de desayuno: úntalo en aceite para poder desmoldarlo bien, introduce la zorza llenar dos tercios del recipiente y completa con el puré de patata.

Dale la vuelta sobre un plato y ¡voilá! Un plato delicioso con un emplatado muy original.

Para darle un toque más sabroso al puré de patatas, cambia el AOVE por 3 cucharadas de mantequilla  e incorpora una mezcla de pimientas ralladas o comino a tu gusto.

Chorizos al vino

Si hay algo típico en nuestra tierra son las tapas. Y la tapa de chorizos al vino es una de las más extendidas.

En libros de cocina, manuales y en Internet encontrarás infinidad de opciones para preparar una receta de chorizos al vino fácil y rápida.

La excelencia radica en la elección de la materia prima, porque una verdad incontestable es que con nuestros chorizos y esta receta no hay nada más sencillo bajo el sol que preparar este plato.

Chorizos al vino

¿Qué necesitas ?

1 ristra de chorizo extra Embutidos Lalinense

1 vaso de vino blanco

Vayamos por partes…

A no ser que te olvides los chorizos en la olla durante más tiempo del indicado, difícilmente puede salirte mal esta receta de chorizos al vino, así que no te despistes porque estarás mojando pan con esta deliciosa tapa en tan solo 10 minutos.

  1. Pincha los chorizos y colócalos en una olla (no olvides quitar la cuerda, que no es comestible).

2. Incorpora un vaso de vino blanco.

3. Cuece los chorizos con la olla tapada durante 10 minutos.

4. Ya.

Si te has despistado echando un vistazo en Facebook o Instagram, vuelve a leer la receta. Sino, tienes dos alternativas:

Opción A: Mete un chorizo en medio de dos trozos de pan. Siéntate (no es nada sano comer de pie).  Ahora… pruébalo. Impresionante, ¿verdad?

Opción B: Corta los chorizos en trozos. Mézclalos con la salsa para picar como tapa. Cómete uno antes de llevarlo a la mesa (o no te dejarán ni la prueba).

El truco del almendruco

Para gustos, colores, así que si lo que te gustan son los chorizos al vino crujientes solo tienes que darle una vuelta en la olla a fuego medio-bajo durante un minuto con media cucharada de AOVE antes de incorporar el vino.

Pero ten cuidado con pasarte con el fuego y el tiempo de salteado, que una receta fácil y sencilla puede convertir tu cocina en el Londres de la niebla de 1952.

COCIDO DE LALÍN

El cocido además de ser un plato muy completo y nutritivo es visualmente muy atractivo debido a la variedad y colorido de sus ingredientes. Forma parte de la dieta atlántica, y como muy bien lo define Víctor Freixanes, presidente de la Real Academia Galega, «é o pórtico da Gloria da gastronomía de Galicia«.

El secreto de un buen cocido es la calidad de sus ingredientes, carnes seleccionadas, curadas y/o ahumadas como las que Embutidos Lalinense ofrece a sus clientes desde 1949

INGREDIENTES: (PARA 10 PERSONAS)

½ cabeza curada, ½  lacón curado, 1 ½ espinazo salado, 2 rabos salados, 3 trozos de panceta tradicional curada, 2 tiras de costilla saladas, 2 morros salados, 2 orejas saladas, 2 patas saladas, 6 chorizos curados Extra, 3 chorizos de cebolla, 2 lenguas saladas, 1 trozo de unto, 1 codillo de jamón curado

1 kg. de falda de ternera, 600 gr. de gallina

1 kg. de garbanzos, 1 kg. de habas, , 8 kg. de grelos, 3 cabezas de repollo, 3 kg. de patatas

NUESTROS TRUCOS

Utilizar un lacón 100% Duroc es garantía de un cocido espectacular. Es más jugoso,  sabroso y tierno. Para menos comensales también se puede optar por un laconcito 100% Duroc. 

Aunque es para gustos, la carne ahumada le da al cocido un sabor espectacular.

Los tiempos son aproximados, hay que ir comprobando la cocción de los distintos ingredientes.

DOS DÍAS ANTES DE LA PREPARACIÓN:

Dos días antes de hacer el cocido, lavar cuidadosamente la carne de cerdo en agua caliente y posteriormente ponerla a desalar en auga fría. Se recomienda cambiar el agua cada 24 horas.

Los garbanzos y las habas también deben ponerse a remojo 12 horas antes de su preparación.

PREPARACIÓN:

En una olla, ponemos a cocer, en agua fría, un trozo de unto con la cabeza. El tiempo de cocción será de unas 2 horas, dependiendo del tamaño de la pieza. (Este agua en nuestra receta no la aprovechamos, porque sale turbia, pero también es habitual  poner a cocer toda la carne de cerdo junta).

En otra olla ponemos a cocer un trozo de unto con toda la carne de cerdo: costilla, rabos, lenguas, panceta, lacón… durante una hora. Después se le añade la carne de ternera, gallina  y se deja otros 35 minutos. Con este caldo coceremos posteriormente la verdura, y las legumbres.

Escocemos los grelos para quitarles el sabor amargo (meterlos en agua hirviendo y dejarlos un par de minutos) y los reservamos escurridos.

Hay que ir comprobando la cocción de las distintas carnes, para retirarlas a otra olla con un fondo de ese caldo de cocción. Lo primero que se quita es la costilla. Vamos añadindo caldo para que esa carne que vamos retirando y ya está en su punto no se seque, y podamos calentarla llegado el momento.

 Cocemos en el caldo de la carne los grelos, ya escocidos, con las patatas, el repollo y las habas durante 20-25 minutos. En otra olla, con más caldo, cocemos  los garbanzos y los chorizos durante media hora aproximadamente.

Una vez cocido todo servimos en distintas fuentes; en una, la verdura con las patatas enteras y las habas. En otra los chorizos y garbanzos. La carne de cerdo troceada en una fuente y en otra, la ternera y la gallina.

Servir bien caliente y a disfrutar!

 

 

Codillo asado con salsa de mostaza y miel

Las recetas fáciles no tienen por qué ser platos sencillos realizados con alimentos básicos. Prueba de ello es este delicioso codillo asado con salsa de miel y mostaza. 

La verdad es que para cocinar un codillo correctamente no hace falta tener un ciclo de cocina, pero sí mucho tiempo, ya que esta especialidad de la cocina alemana necesita unas tres horas para estar listo… ¡y delicioso!

En Embutidos Lalinense sabemos que el tiempo es oro, así que hemos preparado nuestras piezas de codillo en envases individuales para que solo tengas que calentar y listo. 

Y, para darle un toque especial, apúntate la preparación de la receta con salsa de mostaza y miel. ¡Para chuparse los dedos!

Codillo asado

¿Qué necesitas?

1 codillo asado de Embutidos Lalinense

1 vaso de mostaza

½ vaso de vinagre

½ vaso de miel

½ cucharadita de sal

Vayamos por partes…

El éxito de una buena salsa de mostaza y miel está en combinar los tipos de ingredientes a tu gusto. Elegir la mostaza suave o más intensa, o la miel que más te guste es la máxima complicación de esta receta.

  1. Abre el envase del codillo y deja que “respire” mientras preparas la salsa.

2. En un recipiente, mezcla los ingredientes de la salsa removiendo para integrarlos bien.

3. Caliéntalos removiendo a fuego medio-bajo durante 5 minutos.

4. Incorpora el codillo y dale vueltas durante un par de minutos para que se empape bien de la salsa. Deja reposar un minuto más con el fuego apagado.

Resultado: Codillo con salsa de mostaza y miel para gente con poco tiempo.


El truco del almendruco:

Para que el codillo absorba el sabor de la salsa es mejor que lo calientes previamente para equilibrar las temperaturas de la carne y la mezcla de mostaza y miel.

Prueba con diferentes sabores de miel y de vinagre. Al ser un plato de carne puedes atreverte con un vinagre de vino tinto, mostaza a la antigua y miel de romero, que será una apuesta segura.

Aunque suene a tópico, un simple arroz blanco es el acompañamiento perfecto que dará más protagonismo aún a la combinación de carne de cerdo con miel y mostaza.

Plum cake de embutidos

Todos hemos recurrido a una bandeja de embutidos variada para una celebración sencilla o como entrante para un menú más completo. 

Es una opción muy socorrida, sana, sabrosa y que resuelve muchos encuentros de forma fácil. Pero típica. Más allá de decoraciones originales, cualquier bandeja de embutidos se limita a un sota, caballo, rey de productos donde no cabe mucha innovación.

¿O sí? 

En Embutidos Lalinense somos grandes amantes del embutido (¿te lo imaginabas?). Así que le hemos dado una vuelta a las elaboraciones con fiambres y embuchados para ofrecerte una receta original con embutido que te va a sorprender.

Plum cake de embutidos
Plum cake de embutidos

¿Qué necesitas?

½ cabecero de lomo duroc

¼ centro de jamón gran reserva Amancio

½ salchichón de velita  

1 chorizo extra

4 yogures naturales

4 vasos de yogur de harina

4 huevos

1 sobre de levadura

Azúcar y pimienta

Vayamos por partes…

No hay nada más cómodo que cocinar en el horno. Introduces el preparado, te dedicas a otras cosas, sacas el plato. Listo. 

Las recetas al horno son uno de los mejores recursos cuando no tienes mucho tiempo para cocinar. O muchas ganas, que esa es otra. 

En Embutidos Lalinense sabemos lo que es vivir a contrarreloj, por eso vamos a echarte un cable culinario explicándote paso a paso cómo preparar un pastel salado de embutidos de forma fácil:

  1. En un bol, introduce los yogures sin el suero, la harina, los huevos, la levadura y una pizca de azúcar y pimienta.

2. Mezcla los ingredientes y deja reposar a temperatura ambiente unos 20 minutos.

3. Mientras dejas que suba la masa, precalienta el horno a 200º y corta en lasquitas y trocitos el embutido

4. Introduce el embutido en la masa y vierte todo en un molde engrasado.

5. Hornea a 180º durante 40 minutos. 

Disfruta del aroma mientras se cocina. Es un anticipo, porque el sabor te va a encantar.

El truco del almendruco:

Para que el embutido no se vaya al fondo con el peso, una vez cortado pásalo por un poco de harina. De ese modo quedará más distribuido en la masa.