Ensalada de lacón con higos y queso

Te vamos a contar un secreto: hay vida más allá del lacón con grelos. Y más aún. Hay platos de lacón que se preparan en frío y sin necesidad de horno, sartén o cazuela. ¡Sorpresa!

Para esos días más calurosos o en los que no te apetece complicarte la vida en los fogones, nada mejor que una saludable y fresca receta de ensalada de lacón curado cocido con higos y queso.

Para una cena rápida o como entrante para un menú especial, nuestra propuesta más fresca del año es una combinación de sabores de la tierra que te encantará.

Ensalada de lacón con higos

¿Qué necesitas?

1 lacón curado cocido de Embutidos Lalinense

1 paquete de rúcula y canónigos

Queso en tacos

1 puñado de higos o brevas

Vayamos por partes…

Sorprendentemente, el lacón no es uno de los habituales en las recetas de ensaladas, lo que nos parece francamente injusto. Si el jamón es uno de los grandes protagonistas en este tipo de preparaciones, ¿por qué no un entrante con uno de nuestros lacones?

Apúntate a la versión más gallega de la típica ensalada dulce y salada preparando nuestra mezcla de rúcula y canónigos con lacón, higos y queso.

  1. Haz una base con la rúcula y los canónigos en una fuente o un plato hondo.
  2. Corta el lacón curado cocido en lascas finas para disfrutar mejor de su sabor e incorpóralas a la mezcla de verduras.
  3. Añade queso cortado en tacos.
  4. Decora la ensalada con higos o brevas cortados al gusto. No es un adorno, los vas a comer, así que haz trozos que puedas meter cómodamente en la boca además de piezas más grandes para un efecto visual más bonito.
  5. Aliña al gusto. (Prueba con una crema de vinagre balsámico de frutos rojos, aceite aromatizado con romero y sal en escamas, le dará un toque chic maravilloso a tu ensalada).

El truco del almendruco:

Hay muchísimas opciones para preparar ensaladas deliciosas y no todas incorporan hortalizas como la lechuga, la rúcula o los canónigos.

Si has elegido disfrutar de una cena saludable con nuestra receta de ensalada de lacón cocido con higos y queso te recomendamos decantarte por la rúcula o los canónigos. O ambos.

Aunque cada persona es un mundo, la lechuga tiende a ralentizar la digestión y resultar un poco pesada para los menús de la cena, a diferencia de los otros dos. Además, el tándem entre la suavidad del canónigo y el sabor intenso de la rúcula aportarán un equilibrado maridaje que potenciará el sabor de una ensalada deliciosa.

Zorza con puré de patata

Los platos más deliciosos no tienen por qué ser los más elaborados, sino aquellos que sacan el máximo partido a los alimentos. La combinación de la intensidad de la zorza con la suavidad del puré de patata es una combinación ganadora.

Un ejemplo es nuestra receta de hoy: dos sabores tradicionales que podrás cocinar de forma rápida y fácil siguiendo unos sencillos pasos.

Zorza con puré de patatas

¿Qué necesitas?

1 bandeja de zorza de Embutidos Lalinense

1 kilo de patatas

1 vaso de leche

Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE)

Sal

Vayamos por partes…

Aunque se trata de un plato sencillo, puede parecer que su elaboración requiere de muchos pasos, pero nada más lejos de la realidad. 

  1. Cuece las patatas con piel durante 30 minutos (aproximadamente. Previamente has de lavarlas)

2. Pela las patatas mientras están calientes y machácalas con un tenedor, un pasapuré o un chino. 

3. Añade el vaso de leche, una pizca de sal y 5 cucharadas soperas de AOVE

4. Fríe la zorza en una sartén a fuego medio sin dejar de remover (para esto no necesitarás más aceite) 

5. Monta el plato a tu gusto. 

El truco del almendruco:

Si no tienes aro de emplatado y quieres hacer una composición bonita de la receta, usa un cuenco o un bol de desayuno: úntalo en aceite para poder desmoldarlo bien, introduce la zorza llenar dos tercios del recipiente y completa con el puré de patata.

Dale la vuelta sobre un plato y ¡voilá! Un plato delicioso con un emplatado muy original.

Para darle un toque más sabroso al puré de patatas, cambia el AOVE por 3 cucharadas de mantequilla  e incorpora una mezcla de pimientas ralladas o comino a tu gusto.

Chorizos al vino

Si hay algo típico en nuestra tierra son las tapas. Y la tapa de chorizos al vino es una de las más extendidas.

En libros de cocina, manuales y en Internet encontrarás infinidad de opciones para preparar una receta de chorizos al vino fácil y rápida.

La excelencia radica en la elección de la materia prima, porque una verdad incontestable es que con nuestros chorizos y esta receta no hay nada más sencillo bajo el sol que preparar este plato.

Chorizos al vino

¿Qué necesitas ?

1 ristra de chorizo extra Embutidos Lalinense

1 vaso de vino blanco

Vayamos por partes…

A no ser que te olvides los chorizos en la olla durante más tiempo del indicado, difícilmente puede salirte mal esta receta de chorizos al vino, así que no te despistes porque estarás mojando pan con esta deliciosa tapa en tan solo 10 minutos.

  1. Pincha los chorizos y colócalos en una olla (no olvides quitar la cuerda, que no es comestible).

2. Incorpora un vaso de vino blanco.

3. Cuece los chorizos con la olla tapada durante 10 minutos.

4. Ya.

Si te has despistado echando un vistazo en Facebook o Instagram, vuelve a leer la receta. Sino, tienes dos alternativas:

Opción A: Mete un chorizo en medio de dos trozos de pan. Siéntate (no es nada sano comer de pie).  Ahora… pruébalo. Impresionante, ¿verdad?

Opción B: Corta los chorizos en trozos. Mézclalos con la salsa para picar como tapa. Cómete uno antes de llevarlo a la mesa (o no te dejarán ni la prueba).

El truco del almendruco

Para gustos, colores, así que si lo que te gustan son los chorizos al vino crujientes solo tienes que darle una vuelta en la olla a fuego medio-bajo durante un minuto con media cucharada de AOVE antes de incorporar el vino.

Pero ten cuidado con pasarte con el fuego y el tiempo de salteado, que una receta fácil y sencilla puede convertir tu cocina en el Londres de la niebla de 1952.